Crisis en la asistencia sanitaria del TOC en Estados Unidos

Síntesis del Informe de la Fundación de TOC Internacional (IOCDF) publicado en diciembre de 2025

Resumen

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es una condición crónica y debilitante que afecta a unos 240 millones de personas en todo el mundo y hasta a 10 millones en Estados Unidos. A pesar de que existen tratamientos basados en la evidencia que permiten a los pacientes mejorar, la gran mayoría no recibe un diagnóstico preciso ni el tratamiento adecuado.

Metodología del estudio

Este informe se basa en el análisis más grande realizado hasta la fecha, revisando 10 años de registros de salud electrónicos (EHR) de 10.4 millones de individuos en los 50 estados de EE. UU. El objetivo fue determinar el porcentaje de personas diagnosticadas y cuántas recibieron los tratamientos recomendados.

Hallazgos principales

El subdiagnóstico es severo

  • Brecha diagnóstica: solo el 0.51% (53,316 pacientes) de la muestra tenía un diagnóstico formal de TOC. Esto es drásticamente inferior a la prevalencia esperada del 3%, lo que indica que aproximadamente el 75-80% de los casos no son detectados por los profesionales de la salud.

Fracaso casi total en el tratamiento «estándar de oro»

  • Acceso a EPR: solo el 2% de los pacientes con TOC recibió Exposición y Prevención de Respuesta (EPR), el tipo específico de terapia cognitivo-conductual (TCC) considerado como el tratamiento más eficaz.
  • Indicación insuficiente: solo el 19% recibió alguna forma de TCC. Más del 72% de los pacientes ni siquiera fueron remitidos a la EPR o TCC, a pesar de haber recibido valoraciones clínicas de salud mental.
  • Tratamiento farmacológico: alrededor del 66% de los pacientes recibieron inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) o clomipramina.
Gráfico 1. La gran mayoría de personas diagnosticadas de TOC no están recibiendo tratamiento efectivo con evidencia científica

Barreras identificadas

El sufrimiento innecesario de millones de personas se debe a la falta de conciencia, el estigma y la escasez de clínicos formados. Solo entre el 27-37% de los clínicos en entornos comunitarios utilizan rutinariamente terapias basadas en la exposición. Además, el alto costo y la falta de cobertura de seguros complican el acceso.

Recomendaciones estratégicas

  1. Cribados rutinarios: implementar herramientas breves de detección del TOC en atención primaria y salud mental para acelerar el diagnóstico (que actualmente tarda un promedio de 7 años).
  2. Mejorar la formación clínica: los programas de formación de postgrado deben garantizar que los profesionales aprendan a diagnosticar y tratar el TOC mediante EPR.
  3. Adherencia a estándares: reforzar el cumplimiento de las guías de práctica clínica que establecen la EPR como tratamiento de primera línea.
  4. Aumentar la conciencia pública: combatir los mitos (como creer que el TOC son manías o es solo limpieza y orden) para reducir el estigma y fomentar la búsqueda de ayuda.