El sábado, día 22 de noviembre, en una mañana otoñal, fría pero soleada, un grupo de socios de TOC Zaragoza, junto con algunos acompañantes, visitamos una exposición de fotografía realmente impactante, en el Museo Pablo Serrano de nuestra ciudad.
Bajo el título “Las Curvas de la Mente”, Nuria López Torres nos hizo reflexionar y vibrar con cada una de sus fotografías, todas ellas retazos de vida protagonizados por personas que padecen algún trastorno mental. En ellas se reflejaba el sufrimiento, pero a la vez, en muchos casos, la esperanza de conseguir un futuro luminoso en medio de tantas tinieblas y dolor.
La guía que nos condujo a través de estos crudos testimonios, nos hizo participar activamente en la interpretación de las imágenes que veíamos, dándonos a continuación explicaciones respecto a la gestación de cada una de ellas por parte de la fotógrafa y también de las respectivas vivencias de sus protagonistas. Unas explicaciones muy claras y llenas de sensibilidad y respeto que en muchos momentos nos llegaron a conmover profundamente.
Al finalizar la visita, la guía nos invitó a cada uno de los asistentes, a escribir una palabra o una frase breve donde expresáramos qué nos gustaría que una persona cercana a nosotros nos dijera cuando estuviéramos pasando por malos momentos. Esos mensajes los pegamos en una pared y todos ellos coincidían en la misma petición: “Estoy contigo”, “Aquí me tienes”. Empatía, compasión, acompañamiento. Eso es lo que necesitamos todos cuando la vida nos es adversa. Suficiente.
Terminamos esta reseña transcribiendo un comentario de la autora sobre su obra: “Las Curvas de la Mente es un proyecto documental que sitúa la salud mental en el centro de la discusión pública, y analiza la vulnerabilidad que sufre la sociedad en relación a los retos que enfrentamos a nivel individual, familiar, institucional, social y gubernamental”
…Y Nuria López Torres sabe de qué habla por haber vivido muy de cerca esta problemática.
Nuestro agradecimiento a ella por haber sabido expresar con imágenes una realidad que todo el mundo debería conocer y comprender para hacer este mundo más justo y humano.
También agradecemos a Pepa, la guía, su buen hacer al llevarnos a vivir esta exposición con tanta intensidad y conseguir que al final saliéramos todos de ella con una mirada distinta y más comprensiva.



