Nos pusimos en marcha de nuevo este pasado domingo 8 de marzo para recorrer el Camino Natural del Ebro, cerca de La Cartuja Baja. Iniciamos nuestra ruta desde La Pasarela del Bicentenario.
Hicimos unos 7 kilómetros, nada mal para hacer un poco de ejercicio. Además, nos acompañó una temperatura bastante agradable que invitaba a relajarse bajo el sol.
Nuestra intención inicial era llegar hasta La Mejana, pero a mitad de camino nos encontramos con el paso cortado, posiblemente debido a la reciente crecida del río.
Por supuesto, esto nos dejó una buena enseñanza. A veces planeamos de forma un tanto rígida cómo deberían ser las cosas, pero es importante cultivar la flexibilidad y la aceptación. La vida nos presenta imprevistos que nos resultan molestos y que rompen nuestros esquemas, pero saber «recalcular la ruta» sin perder la calma es lo que nos da la verdadera libertad. Al final, lo importante no está llegar a un punto exacto del mapa, si no en el hecho de seguir caminando a pesar de todo.
Un abrazo,
Reseña escrita por Sara Bernal, voluntaria de la asociación

